GUIONECES: DIÁLOGOS, SILENCIOS, GESTOS (V, 2010)


En los guiones hay un recurrente miedo al silencio. Más detectable aún, en televisión. Parece que el guionista sospecha, si tiene a dos personajes en escena, y uno escucha y reacciona, sin palabras, el actor no sabrá cómo hacerlo. Pero un guión puede definir gestos, reacciones.
Un ejemplo es la escena que comparten Diana y Marcus en el capítulo 9 de la Segunda Temporada de la serie V.

Aquí los guionistas no han temido que Diana tenga su “momento de párrafos largos”. Lo usual y recomendable, sin duda, es que los diálogos estén “picados”, que cada participación sea corta, y así se genere ritmo. Pero no todas las escenas requieren el mismo ritmo.

Y en ésta, Marcus no repone a cada una de las intervenciones con palabras; pero sí con gestos. No sabemos si en el guión se reflejaba esto, o ha sido cosa del director. Lo que cuenta es que nosotros, como guionistas, podemos y debemos reflejar cómo reacciona y actúa cada personaje de una escena… aunque no esté hablando. Y para este caso tan peliagudo de los párrafos largos (algo a contenerse de repetir mucho, por si acaso) es una forma perfecta de “picar”.
Un caso distinto. Un uso del silencio en el momento clave. En el capítulo 4 de The Event (A Matter of Life and Death), Sean Walker (en un flash-back) conoce a los padres de su novia, Leila. Durante la comida, el padre, Michael Buchanan, empieza con una conversación casual que deriva en tensión para con algo sobre lo que Walker no quiere hablar.
MICHAEL BUCHANAN
Debe de ser duro para tus padres no tenerte cerca para las fiestas
SEAN WALKER
Sí, pero más o menos están acostumbrados.
MICHAEL BUCHANAN
¿Dónde viven?
SEAN WALKER
Oh… (Dudando) aquí y allá. Se mudan mucho.
Leila le observa, pero no dice nada. La madre de Leila nota la incomodidad de Sean. El padre continúa.
MICHAEL BUCHANAN
¿Por trabajo? ¿O porque les gusta viajar?
SEAN WALKER
Ellos sólo… se mudan mucho
MICHAEL BUCHANAN
¿Dónde pasan el Día de Acción de Gracias?
SEAN WALKER
Ah… Para ser sincero…
Leila le mira. Intuimos que esa parte de su vida no se la contado. No dice nada. Sabe que el padre le observa. Si le reprocha algo, su padre será testigo.
SEAN WALKER
… no he hablado con ellos hace bastante. Mis padres se separaron cuando era niño. Mi madre… Ella no estaba bien. Así que mi padre e quedó la custodia completa Pero tras la separación, él se desmoronó. Comenzó a beber…
SEAN WALKER
De todos modos, estoy feliz de haber salido de todo eso, después del Instituto. No he hablado con ellos desde entonces. Y lo siento, no quise mentir antes. Sólo me sentía raro hablando de esto. Es mi historia.
Y Leila le coge la mano, comprensiva.

No sabemos seguro si ella conocía algo de estabackstory (tal vez un tanto alargado y detallado, sí; pero estamos en una primera parte de la serie que tenía un objetivo similar al de -parte de- Perdidos; los flash-backs que nos introducen más sobre los personajes). De todos modos, este gesto hace que comprendamos algo fundamental sin palabras. Leila apoya a su novio pese a que no le haya contado la verdad. De paso, se transmite otro dato que caracteriza al personaje: Sean Walker es un personaje positivo. Ingenuo, incluso. Que admite ante desconocidos que ha mentido, y que, al cabo (de la escena), cuenta la verdad.

Dos ejemplos “menores” en cuanto estas series son (según mucha parte de la crítica) “menores”. Pero ahí están, y cuando se introducen detalles así en los guiones, hasta estas series tan denostadas ganan vuelo (que diría mi colega Alberto Nahum en Diamantes en serie). Otro día hablamos de las series de AMC, donde el silencio (y el ritmo pausado) se está convirtiendo en marca de la casa. Con obras como The Killing.

Anuncios

THE EVENT (III): POSIBLES FALLOS; POSIBLES ENSEÑANZAS


De cualquier serie, se puede aprender. Es lo bueno de esta profesión. Somos analistas al tiempo que guionistas. ¿Qué podemos encontrar en The Event? Habría que empezar diciendo quizás se les estén pidiendo a una serie de entretenimiento a secas (y con destellos de calidad) una profundidad excesiva, cuando no es tanto en lo dramático como en lo narrativo donde gana. 
Por ejemplo, en el engaño (en que caemos nosotros también) al final del capítulo 4.
Algunos errores vienen del lado de opciones poco originales. Que para que una asesina despiadada tenga “corazón” haya que añadirle un hijo (aunque no sea propio) resulta fácil. Aunque luego se quiera arreglarlo con esa salida tan posmoderna (a lo Andrew Kevin Walker en 8mm). Previsible será cuando Walker acuda a esta asesina para que le ayude. Aparte de la redención habitual, lo más atractivo será cuando la ayuda que le presta crezca hasta convertirse en otra cosa, de lo que, por cierto, no se habla: no se expresa. Se intuye.
Por otra parte, The Event puede que caiga en una trampa que tampoco esquivó Lost. Si se apuesta por la indagación en flash-backs de personajes que al cabo no nos interesan tanto, y dichas subtramas (y su relación con la Trama episódica) ocupan mucho de un capítulo que no avanza en la Trama General de la serie llega la impaciencia.
La cosa remonta cuando personajes que, en principio, nos eran más o menos neutrales, aunque reconocíamos como “buenos”, evolucionan al gran hallazgo de la serie: se convierten en unos cabrones bastante radicales.
Claro, la conversión en enemigos a dos bandos, humanos y extraterrestres, reverbera y apoya ese conflicto del que hablábamos, y que The Event se suponía que iba a abordar con más profundidad. A partir de cierto momento, se acabaron los flash-backs (¿leerían los autores el feedback de los espectadores?).
Pero el hecho es que la escalada que realizan está llena de acciones que nos causan conflicto, y hasta sorpresa: Sofía, la líder tranquila, no permite la traición, como ya vemos en el capítulo 9 (The World to Take).
Esa sorpresa debería ser relativa, porque algo en ella no nos cuadraba, puede que a causa de esa cierta abstracción en torno al personaje.
Esto se combina con un detalle puede que no intencionado pero que causa cierta inquietud. Si vemos la progresión de un presidente del gobierno de pacífico a beligerante, nos interesará más o menos, pero entramos.
Pero ¿qué hay de Sofía? Es una líder sin atributos que podamos relacionar con ficciones comunes o la propia realidad. Quizá sea el hecho de que sea mujer: en el poder, siempre causan cierta desazón para los hombres. Pero no parece suficiente.
Más bien es esa influencia a ratos enfermiza, a ratos demandante de una lealtad extraña. Sin cargo, sin uniforme, sin una localización que le dé contexto de qué tipo de “líder” es (por ejemplo, un sótano, que la relacionara, en nuestro imaginario, con uno del tipo revolucionario), a medida que toma decisiones peliagudas, la tememos más.
Justo por aquello que decíamos. Sabemos qué hace, y hasta más o menos por qué lo hace (Motivaciones, Backstory, personalidad). Pero nunca del todo, para qué. A partir del capítulo 6 lucha “contra” Thomas para que los suyos no se vuelvan violentos ni hagan daño a los humanos. Pero ¿qué hará después? ¿De qué es eso de lo que nunca hablan?
A ratos, más que a Thomas, sobre el que sabemos bien desde pronto cuáles son sus intenciones. Y ello, pese a que en el capítulo 11 (Inostranka) ya se desenvuelve con una crueldad inusitada hasta para con los suyos.
 El momento en que descubrimos la matanza que ha ejecutado Thomas sobre aquellos que no se le han unido.
Cuando Sofía “cambia” sus prioridades (y empieza uno poco el “ellos o nosotros”, que, por cierto, dará título a un episodio posterior), tiene lugar nada menos que en una iglesia. ¿Una localización “pensada” o escogida al azar?
Primera enseñanza: si prefieres que un personaje de por sí con elementos abstractos (común en la ciencia ficción, donde hay menos asideros) no establezca demasiada distancia con el espectador, dótale de detalles comunes. Una localización, una forma de vestir. Y todas las emociones humanas posibles.
A no ser que tu intención sea la opuesta, y quieras que dicho personaje descoloque al espectador. Que lo inquiete un tanto. Aunque, pese a todo ello, habrá de buscarse el equilibrio.
Segunda potencial enseñanza y conclusión: para que nos alcancen las emociones, los guionistas de The Event han tenido que llevarnos a los lados oscuros de personajes supuestamente positivos. Sofía y el Presidente Martínez han sido emocionalmente poco relevantes hasta ahora justo cuando se situaban en sus lados positivos. Ahora nos interesan más: cuando pasan de la colaboración y su ética de no cruzar ciertos límites, al enfrentamiento. A la guerra.
Como en toda guerra, sabemos que alguien ganará. Lo que tal vez no tengamos claro es a) quién se lo merece b) qué consecuencias implica ese bando ganador.
Porque ese misterio que hila (aunque a veces lo olvidemos) toda la serie es qué sucedería si los extraterrestres se quedaran. Y si el resto de habitantes de su planeta llegara a la Tierra. Pero suena, siempre, como desastrosas.
Y los hechos complican más y más la situación entre Sofía y el presidente hasta el final del capítulo 14 (A Message Back) y su continuación en el 15 (Face Off). Uno de los mejores momentos de la serie.
Lo más curioso es que, para que este lado de la ficción (la más relacionada con los extraterrestres) levante un poco el vuelo, la otra, la que nos implicaba más y mejor, la de Sean Walker se desinfla. Sobre todo, desde que llegan explicaciones, un tanto fantasiosas, y, sobre todo, una respuesta facilona a la suerte (por cierto acrecentada, y menos atenta a la verosimilitud desde el capítulo 8) de este personaje. OJO, SPOILERS. De pronto, es nada menos que un elegido.
Tercera enseñanza: si vas a darle al espectador un baño de elementos más fantasiosos de lo habitual, hazlo mejor al principio, para que firme el pacto de verosimilitud. No tardes mucho, porque entonces puede que no firme dicho pacto una vez la ficción esté muy avanzada.
Aparte, cuando esa pátina de “oscuridad” va cubriendo a los dos bandos, tal vez uno va encontrando al “average man” convertido en héroe un tanto ingenuo. Demasiado tiempo, demasiados episodios, donde apenas le vemos dudar, ni se quiebra su voluntad. Por contraste con esos dos líderes con tantas sombras, Walker se nos convierte en menos interesante.
Cuarta enseñanza: ojo con las evoluciones precipitadas, o nos acercaremos a aquel desastre de la tercera temporada de Héroes, donde en dos capítulos los personajes iban de un extremo al otro, cambiando alianzas y simpatías por que sí.
Y es que, pese a todos los matices que podamos añadirles, The Event comete el error de que Sofía y Thomas cambien de opiniones demasiado rápido. En el episodio 13 (Turnabout) Thomas intenta que su madre sea asesinada; unos capítulos más tarde (cierto que con un giro de por medio que cambia la situación), ambos comparten Objetivos. Tal vez sea el precio de que los guionistas ya supieran que la serie no se renovaba.

THE EVENT (II): SUBTRAMAS E INFORMACIÓN


The Event utiliza parcialmente un elemento particular de Lost. A falta de una nomenclatura clara (se aceptan sugerencias), lo llamaremos “suspense por la información compartida”.
En aquella serie, el espectador sabía más que la suma de los personajes. Es decir, conocía lo que conocía cada uno (en sus encuentros con el elemento extraño de la isla) y por tanto podía realizar conexiones (y posibles hipótesis). Pero los guionistas no dejaban que los personajes compartieran sus experiencias y sus informaciones respectivas. Y eso creaba tensión.
Tensión porque queríamos que todos supieran lo que nosotros: que se contaran la verdad. Que avanzaran en posibles explicaciones, ya que nosotros, en nuestros sofás, no podíamos. Que hicieran por saber qué demonios era la isla, y qué pasaba allí. Aparte de posibles Tramas Episódicas donde los personajes sí podían y hacían por resolver el problema concreto de dicho capítulo, para la Trama General de la serie la estrategia creaba un tipo de interés (de suspense, incluso) bastante único.
The Event usa, como decimos, “varias bandas”, por lo que el espectador siempre sabe más que los personajes concretos. Obviamente, el elemento sobrenatural que se daba en Lost (y que ha confundido a muchos) no está aquí.
Pero en una ficción donde la conspiración aparece como elemento primordial, esta manera de diversificar la información es interesante. Hace que las dos subtramas usuales por capítulo, con personajes diferentes y localizaciones distantes, se interrelacionen de una forma tensa.
The Event tiene multitud de líneas de diálogo y secundarios que apoyan esa temática de la conspiración.
Y, a ratos, muy efectiva.
Por ejemplo, a partir de cierto momento, queremos (y esperamos) que Sean Walker contacte con ese otro lado de la ficción: con el presidente y/o con los extraterrestres. Para que todos sepan lo que sucede.
Por otra parte, los saltos hacia atrás, sirven, en parte como Lost, para arrojar una luz diferente a lo que está sucediendo en el presente. Así sucede con todo el pasado de la asesina Vicky, a la que vemos siendo despiadada, para, sin embargo, mostrarla como más humana en su pasado. Siguiendo muy de cerca otras posibilidades que usaba la serie creada por J.J. Abrams, otros flash-backs son tan sólo un método de exploración de personajes. De que sepamos más sobre su backstory. Es por lo que apuestan los capítulos 6 (Loyalty) y 7 (I Know Who You Are), dándonos más información sobre los personajes de Simon y Sterling, respectivamente. Como afirma su creador, aquí:

 “They (the flash-backs)’ll be used more to give people more information and highlight something in a character’s past more than to play on plot points”
También un efecto más dramático que narrativo tiene que sepamos (“por encima” de los personajes del presidente y los suyos) parte de las estrategias de los extraterrestres liderados por Sofia (Laura Innes, que le da un toque inquietante en su frialdad). En esto se deja claro que, cualquiera que sea su Objetivo, las acciones (Subintenciones) con los que piensan lograrlo implican dilemas morales para con nosotros como espectadores. En Protect them from the truth, una de las órdenes de Sofía será un asesinato de uno de los suyos, que iba a colaborar con las autoridades.
A pesar de ello, tal vez el contraste entre la historia de Walker y la de Sofía y los 97 de Inostranka sea excesivo. Tal vez nos falte la identificación porque Sofía, aunque con emociones humanas, tiene ese punto abstracto, poco a ras de suelo, en parte debido a esas Intenciones y Objetivo velados. En parte, también porque a ella no se le dedica un flash-backpropio, debido a la decisión (consciente) de los guionistas de no mostrarnos el planeta originario de los extraterrestres. Nunca vemos cómo era Sofía “antes” de esa situación irregular tras estrellarse su nave en la Tierra.

En cambio, Walker podría ser, en suficientes momentos, cualquiera de nosotros. En realidad, es un héroe bastante clásico, en tanto que actúa en una dinámica de acción y reacción relativamente simple. Tanto será así, que, a medida que la serie progrese, esa cercanía o esa comprensión que podemos tener con él se irá matizando.

Por su parte, la serie (intencionadamente o no) prueba a que conozcamos mejor a los protagonistas de la otra historia. Sin embargo, no logra el equilibrio, ya que el flash-back de Simon en el capítulo 6 (Loyalty) tiene menos fuerza que el de Calister, en el 7 (I Know Who You Are). Aunque también puede ser a causa de que el actor que interpreta este último es mucho mejor.

En el próximo post, veremos cómo la serie, la Trama, se acelera, una vez ya expuestos estos personajes.

THE EVENT (I): CIENCIA FICCIÓN Y ACTUALIDAD


<div dir=”ltr” style=”text-align: left;” trbidi=”on”>
<div style=”text-align: justify;”>
<b><i>The Event </i>tiene un poco de todo: falta de complejos abordando la ciencia ficción, misterio aplazado (aunque no tanto como <i>Lost</i>, nadie se arriesga hasta estos extremos), y conexiones con otras series.</b></div>
<div style=”text-align: justify;”>

<div class=”separator” style=”clear: both; text-align: center;”>
<a href=”http://t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRPa9khaKFWiLFdOjao4UwB6pGJX3n7V1zlZMT6DQoPC3zhh7fY&#8221; imageanchor=”1″ style=”margin-left: 1em; margin-right: 1em;”><img border=”0″ height=”178″ src=”http://t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcRPa9khaKFWiLFdOjao4UwB6pGJX3n7V1zlZMT6DQoPC3zhh7fY&#8221; width=”400″ /></a></div>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
Si, como en <i>V</i>, hay extraterrestres similares a humanos que guardan un secreto, <i>The Event </i>explora más bien el tema del miedo “al otro”, con similitudes, por ejemplo, con la tercera temporada de <i>Héroes</i>. Hay un personaje, Blake Sterling, que recuerda muy mucho al interpretado por el mismo actor (Zeljko Ivanek) en dicha temporada: un desconfiado hombre “del gobierno” que, a priori, exterminaría a todo el que fuera diferente. </div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
De <i>Lost </i>también adopta una idea: la narración a varias bandas. <i>The Event</i> tiene varios personajes relevantes. Y desde el piloto, esto queda bien remarcado: la acción sucede y sucederá en diferentes lugares, con diversas Subtramas. Por si nos perdemos (que el espectador no se tema que esto será muy complicado de seguir), se usan rótulos antes de cada personaje al que pasamos.</div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
Lo llamativo, y tal vez relevante, es esa presentación “fuerte”, basada en un imaginario que los EE.UU. no pueden dejar de lado: un avión; un (aparente) secuestro; un (posible) atentado. Luego veremos cómo la ciencia ficción cada vez asume más la actualidad en sus propias ficciones, y cómo <i>The Event </i>es ejemplo de ello.</div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
Como <i>Lost </i>ha abierto la puerta a que los saltos temporales ya ni sean “extraños” ni requieren demasiada justificación, <i>The Event</i> hace uso de los mismos, ya en el piloto. También con un elemento de suspense interesante. La acción “presente”, el avión, el atentado, se dosifica mediante esos <i>flash-backs</i> que ayudan a definir personajes, pero, sobre todo, nos cuentan cómo se ha llegado a esto. </div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
Es decir, se equilibra el “queremos saber qué pasa a continuación” con el “queremos saber cómo gente normal se mete en algo así”. Información que se suma a <i>backstory</i> que se suma a Trama general. No está mal. </div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
En el piloto, juegan con uno de los que será los Protagonistas: Sean Walker (<a href=”http://www.imdb.com/name/nm0728762/”>Jason Ritter</a>). En el presente, un tipo que toma un avión; en sucesivos <i>flash-backs </i>donde le vemos como un tipo normal. Y, bueno, no sólo: también como un “héroe”.</div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
Es una especie de máxima, tal vez tópica, pero igualmente efectiva. Guionista, presenta (pronto) al Protagonista mediante una acción que le defina. Por eso, tenemos a Walker salvándole la vida a alguien, en un accidente en el mar. </div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
El problema de este que, si bien no es protagonista (en una serie puede haber muchos), sí que tiene todos los atributos del héroe es uno que ya vimos: <a href=”http://libroviajecinetv.blogspot.com/2011/04/guioneces-xvi-conflictos-y.html”>la verosimilitud</a>. Nos cuesta creernos que un tipo normal y corriente sea capaz de descubrir (nos) una conspiración, huir de “los malos”, etc. Sin embargo, yo prefiero esta cierta recuperación de la confianza en el “average man”. Al fin y al cabo, ¿tan difícil es que un tipo normal sea inteligente? Claro que, llegado el momento, esta ficción hará trampa. Y nos dejará saber que, en verdad, Walker no es tan común. Primero, porque le acompaña una agente del FBI a la que convence. O es el caso de la idea que tiene (siempre destacará por su inteligencia) de chantajear a Vicky la asesina para que le ayude en el tiroteo en la comisaría, en el capítulo 5 (<i>Casualties of War</i>).

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
Esa lucha del David contra Goliat es uno de los pilares de la serie. Siempre funciona que sigamos a un hombre perseguido de forma injusta que lucha contra fuerzas más o menos “invisibles”. Y en los tiempos en que vivimos, aún más. <a href=”http://www.filmsite.org/thirt.html”>Hitchcock </a>no nos queda tan lejos, después de todo. Además, esto equilibra la parte que podría ocasionarnos más rechazo como espectadores “impacientes”. Ese otro “lado” principal de la ficción: los extraterrestres y sus Objetivos, sus Intenciones, todo ello menos explícito, más misterioso que el resto.</div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div class=”separator” style=”clear: both; text-align: center;”>
<a href=”https://fhrodri.files.wordpress.com/2011/05/capturadepantalla2011-05-20alas00-00-20.png&#8221; imageanchor=”1″ style=”margin-left: 1em; margin-right: 1em;”><img border=”0″ height=”181″ src=”https://fhrodri.files.wordpress.com/2011/05/capturadepantalla2011-05-20alas00-00-20.png?w=300&#8243; width=”320″ /></a></div>
<div style=”text-align: center;”>
&nbsp;<i style=”font-family: &quot;Courier New&quot;,Courier,monospace;”>El “tema”, tan querido de Hitchcock, del “wrong man”.</i></div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
¿Será esto lo que ha sido la causa del fracaso de <i>The Event</i>? Como mucho, ahora mismo el espectador americano acepta la ciencia ficción con tramas que empiecen y terminen (así empezó <i>Fringe</i>). Que no requieran que se siga toda la temporada. La propia <i>V</i> no explica todo lo que pretenden “los visitantes”, pero sí suficiente. Como en <i>Fringe </i>(sobre todo en la tercera temporada), importa menos el “qué (demonios) es esto” que el “cómo resolverán el problema”; “cómo ganarán los buenos”. </div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
Con todo, no es justo. Y lo es, porque de veras que los guionistas se preocupan de que cada misterio o pequeña pregunta que se lance se resuelva no demasiado tarde en la serie. En el capítulo 2 (<i>To Keep Us Safe</i>) ya se habla de quiénes y cómo son los extraterrestres. </div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
Por entonces ya se siembra ese subtema transversal a toda la serie: ¿son personas? ¿Merecen la misma consideración que los humanos? Algo que conecta <i>The Event</i> con <a href=”http://www.bbc.co.uk/programmes/b00x8fw4″><i>Outcasts</i></a&gt;, donde “los otros” son clones diseñados genéticamente, y viven “ahí fuera”.</div>
<div style=”text-align: justify;”>

</div>
<div class=”separator” style=”clear: both; text-align: center;”>
<a href=”https://fhrodri.files.wordpress.com/2011/05/capturadepantalla2011-05-19alas23-41-40.png&#8221; imageanchor=”1″ style=”margin-left: 1em; margin-right: 1em;”><img border=”0″ height=”222″ src=”https://fhrodri.files.wordpress.com/2011/05/capturadepantalla2011-05-19alas23-41-40.png?w=300&#8243; width=”400″ /></a></div>

<div class=”separator” style=”clear: both; text-align: center;”>
<a href=”https://fhrodri.files.wordpress.com/2011/05/capturadepantalla2011-05-19alas23-42-23.png&#8221; imageanchor=”1″ style=”margin-left: 1em; margin-right: 1em;”><img border=”0″ height=”225″ src=”https://fhrodri.files.wordpress.com/2011/05/capturadepantalla2011-05-19alas23-42-23.png?w=300&#8243; width=”400″ />&nbsp;</a></div>
<div class=”separator” style=”clear: both; text-align: center;”>
&nbsp;<i><span style=”font-family: ‘Courier New’, Courier, monospace;”>El Presidente recibe el informe sobre la composición genética de los extraterrestres. Las diferencias con los humanos son del 1%. Y sin embargo…</span></i></div>
<div class=”separator” style=”clear: both; text-align: center;”>

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
No son baladíes estas coincidencias con <i>Lost </i>(“los otros”, sus intenciones, etc). Tal vez en el mundo post atentados terroristas sentimos que conocemos menos (<i>ergo</i>, tememos) los demás. Tampoco parece que las nuevas tecnologías hayan mitigado ese terror. Un terror que, y es llamativo, ya no se expresa mediante el cine de este género. Se ha desplazado a la ciencia ficción, y <a href=”http://www.filmica.com/casiopea/”>este artículo</a> algo de eso apunta, relacionando aquel film <a href=”http://www.dvdgo.com/dvd-monstruoso-estuche-metalico/1301112/125929″><i>Cloverfield</i></a&gt; con una ciencia ficción que aspira a hablar de nuestros temores. Yo añadiría a esas ficciones otro film muy destacable: <i><a href=”http://www.imdb.com/title/tt1470827/”>Monsters</a&gt;. </i>No parece casualidad que el tercer capítulo de <i>The Event </i>se llame <i>Protect them from the truth</i>.&nbsp;

</div>
<div style=”text-align: justify;”>
Si a esa ciencia ficción se le suman políticos y/o militares y organizaciones (y religión, en <a href=”http://www.syfy.com/battlestar/”><i>Battlestar Galactica </i></a>y <a href=”http://en.wikipedia.org/wiki/Caprica_%28TV_series%29″><i>Caprica</i></a&gt;), ya tenemos por qué este género parece el mejor recipiente para reflexiones sobre qué nos preocupa y nos aterroriza. Y no el cine de terror, envuelto, en general, en una espiral poco afortunada.

Sea como fuera, The Event rentabiliza ese miedo mediante una operación en lo dramático y en lo narrativo. En lo primero, nos da acceso a unos extraterrestres humanos en todo (alejados de los de V, pero también de la parafernalia de vestuario de Los Otros de Lost), pero con un secreto que apenas desvelan. En lo segundo, con un final de temporada acelerado (y que remonta y mucho) donde se hacen unos enemigos (los “villanos” de la función) peculiares y temibles, a la vez.

Seguiremos analizando todo esto en próximos posts. </div>
</div>