CONVOCATORIAS PARA GUIONISTAS


Ahora que las ayudas del ICAA están en suspenso, y con la cierta posibilidad de que este año no salgan las que nos afectan a los guionistas, no es mal momento para un repaso de qué otras opciones existen.
Éstas son las que he encontrado, mediante propia investigación, referencias en blogs y en redes sociales. Hago un resumen de cada una, pero recomiendo indagar en cada enlace. Cuando hablo de convocatorias internacionales, no indico lo que creo una obviedad: la lengua en la que los guionistas, al menos, en persona, se han de manejar es el inglés.
Quiénes son: Una asociación internacional sin ánimo de lucro de profesionales del cine.
Qué hacen: Un taller anual (Plume & Pellicule)
Dónde: Castillo Mercier, en la ciudad de Sierre, Suiza.
Qué piden: Sinopsis + Guión
Cuándo: Se celebra en mayo de cada año. El plazo de entrega finaliza a finales del año anterior.
Cuánto: El taller es gratuito, una vez te eligen. Pagas el desplazamiento hasta el sitio donde se desarrolla.
Contras: Existe una tarifa de inscripción. La básica: 45 euros; la completa (incluye un informe de lectura de varias páginas): 90. Además, tal vez tengas que traducir tu guión a otra lengua.
Pros: Tras el taller, tienes dos meses para una revisión de tu guión. Tras completarla, la envías de nuevo, y si consideran que has hecho los deberes, el equipo lo presenta a diversos productores. Normalmente, en el AFM (American Film Market).
Quiénes son: Uno de las iniciativas de formación apoyadas por el programa Media.
Qué hacen: Un taller de 7 días, con profesionales internacionales. Hay sesiones individuales y formación en pitching. Tras el taller, hay tres meses de rescritura, durante los cuales se mantiene contacto con los profesores y otros participantes.
Dónde: Varía cada año, pero se celebran siempre en una localización europea.
Qué piden: Sinopsis + Tratamiento (como una historia continua de unas 10-15 páginas, que incluya tema, localización, personajes, trama y un par de escenas) o primera versión del guión.
Cuándo: Existen pequeñas variaciones cada año. En 2012 hay tres: en abril, junio y noviembre. Los plazos para la admisión de solicitudes son el 1 de diciembre, el 1 de marzo y el 1 de julio, respectivamente.
Contras: Hay una tarifa para participar en el proceso de selección de proyectos (100 euros por proyecto) y una tarifa una vez te seleccionan: 2000 por proyecto y guionista, si bien esto incluye los siete días que dura el taller: estancia y comidas. En cambio, no cubre el viaje hasta el lugar del taller.
Pros: Puedes enviar tu guión en tu lengua materna. Es uno de los talleres con mayor prestigio, con lo que ser seleccionado, y el propio trabajo de desarrollo, puede abrirte puertas.
Quiénes son: Una organización con base en Alemania (aunque tiene delegaciones en Irlanda y Noruega) que organiza talleres de desarrollo de guión todos los años.
Qué hacen: Un taller de 7 días. La rescritura la realizan los guionistas durante los siguientes tres meses.
Dónde: Varían cada año. Siempre, en Europa.
Qué piden: Sinopsis + guión
Cuándo: Dos convocatorias. Primavera y otoño. El plazo de admisión de solicitudes es a mediados de noviembre del año anterior para el de primavera; a mediados de mayo para el de otoño.
Cuánto: No he encontrado referencias de que cueste dinero. Una lectora del blog me comenta que no cuesta dinero, excepto al final del taller, cuando aparece el productor, que debe pagar el desplazamiento. 
Contras: El proyecto tiene que enviarse en inglés o en alemán. Además, debe incluir un productor ya unido al proyecto; es decir, ya has tenido que encontrar una productora que te apoye.
He encontrado una contradicción peculiar. Se supone que piden guiones en formato profesional, pero luego se especifica que han de tener doble espacio. ¿A qué formato profesional se referirán?
Piden que tu currículum incluya haber escrito un guión ya producido.
Pros: No existe tarifa para participar en el proceso de selección
Se supone que te pone en contacto con posibles productores y vías de financiación para el proyecto.
Como taller apoyado por Media, también es relevante el sello de calidad que recibe tu proyecto y tu persona, como guionista
MFI Script 2 Film Workshops.
Qué hacen: Taller de desarrollo de guión en diferentes etapas (ver más abajo).  Con énfasis en equipos bien de guionista y productor o de guionista y director.
Dónde: Varían cada año. Pero suele ser en un país mediterráneo. Este año, Grecia.
Qué piden: Sinopsis, tratamiento (10/12 páginas) y guión. No aclara si estos dos últimos son obligatorios, o si son opcionales (es decir, si se puede enviar o bien tratamiento o bien guión).
Cuándo: Para presentarse a la selección el límite es normalmente a principios de marzo. La primera, dos semanas, en una localización concreta, siendo presencial; en verano. La segunda, rescritura con apoyo on-line durante unos meses. La tercera, de vuelta a otra localización, de forma presencial; en otoño. La cuarta, un periodo de sesiones online a final de año.
Cuánto: 1500 para los guionistas y 1000 para los productores y una posible tercera persona que desee acudir (por ejemplo, un coguionista o un director).
Contras: No ofrece, en principio, la ventaja de los contactos, a no ser de los mismos que vengan dados por tus compañeros y sus productores.
Pros: No se paga nada por participar en la selección.
Todo está incluido excepto el viaje. Aparte, algunos de los proyectos son presentados al foro de coproducción Crossroads, organizado por el Festival Internacional de Tesalónica, en Noviembre. 
Quiénes son: La misma organización, sin ánimo de lucro, que celebra el conocido festival de Sundance
Qué hacen: Un taller de desarrollo de cinco días, con profesores/tutores internacionales.
Dónde: En la localidad donde se celebra el festival, en Utah.
Qué piden: Sinopsis + las cinco primeras páginas del guión
Cuándo: En enero, justo antes el festival. El plazo de admisión acaba el 1 de Mayo del año anterior.
Cuánto: Nada. Si eres elegido, te pagan el vuelo, la estancia y las comidas. ¿El truco? Si la película sale adelante, un porcentaje (pequeño; un 0.25) de su presupuesto debe retornar al Sundance Institute.
Contras: Si bien está abierto a guionistas de cualquier nacionalidad, se enfatiza que los territorios en los que buscan nuevos talentos son Turquía, Asia, y Oriente Medio.
Pros: Además de que es una beca completa (como señalaba en “cuánto”), si tu guión trata temas tecnológicos o científicos, además puedes ser elegido para una beca añadida (Alfred P. Sloan).
Para unos será una ventaja, para otros, un problema: piden que sean guionistas con un primer o segundo proyecto. Si ya has escrito más películas, no puedes participar.
Quiénes son: Casa de América, en colaboración con Fundación Carolina (que es la que selecciona a los candidatos iberoamericanos) y EGEDA
Qué hacen: Un curso anual de desarrollo de guiones, con diversos tutores, españoles e iberoamericanos. La mayoría, con experiencia contrastada. 
Dónde: Madrid.
Qué piden: Sinopsis + primera versión del guión o tratamiento (no más de 50 páginas)
Cuándo: Del 1 de octubre a mediados de noviembre. El plazo de admisión varía; este año es hasta el 31 de mayo.
Cuánto: Nada.
Contras: Otra contradicción en cuanto a formatos: se pide que haya interlineado de 1´5. Incomprensible, a estas alturas, que ni la industria se ponga de acuerdo con el formato profesional de los guiones.
La beca sólo incluye el alojamiento (en la Residencia de Estudiantes); el resto, lo pagas tú. Y es un curso largo. Si no vives en Madrid, es una inversión importante.
No queda claro del todo el listado definitivo de tutores. Este año incluyen… ¡a un fallecido! (Joaquím Jordá). Aunque uno de los que seguro que está es David Muñoz, y eso parece interesante.
Pros: Admiten proyectos de documentales y animación. Al final del curso, se realiza un encuentro con productoras interesadas en sesiones de pitching, para las cuales, el propio curso te prepara anteriormente. Son las mismas que yo ya comenté aquí.
Hay charlas informativas paralelas durante la estancia en Madrid.
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CURSO PRODUCCIÓN FUNDACIÓN CAROLINA: PRIMERAS IMPRESIONES


Esta semana estoy atendiendo a un curso de producción, para los equipos implicados en los proyectos de largometrajes elegidos por la Fundación Carolina. Todos los años, organizado por la Casa de América, existe un curso de desarrollo, donde se eligen varios proyectos de largometrajes por autores iberoamericanos. Para los elegidos, una serie de tutores y asesores (guionistas de largo recorrido, en general) colaboran para que los guionistas avancen en el desarrollo del guión. Pero, al tiempo, y de forma paralela, los organizadores buscan que los productores y/o directores que forman parte de cada proyecto tengan la oportunidad de conocer un poco mejor el mundo de la producción en España.
Tengo que decir que, al principio, no me sentía cómodo con la idea de venir. Yo leo y escribo guiones. Sé de Intenciones, Subintenciones, Motivos, Tono, Personajes, Estructura. Pero Carla Guimarâes, la guionista de la historia, me comentó que no podía ser de otra manera. Es posible que mi puesto fuera “supervisor de contenidos”, incluyendo en estas atribuciones, la de lectura de guiones. Sin embargo, desde que decidí que el proyecto de Carla, Cerca del Cielo, merecía la pena, he sido yo quien ha manejado y movido los hilos para que la productora en la que trabajaba (Promico Imagen) y la productora brasileña (Araçá Azul) se pongan de acuerdo. Aparte, claro, he realizado las tareas que más propias se me suponen: hemos estado hablando de los posibles cambios en el guión, las posibles mejoras, las direcciones que se nos presentaban. Visto así, ¿quién sino yo iba a venir a Madrid al curso sobre Cerca del Cielo?
Durante nuestra primera sesión, además, he descubierto que mis temores era infundados. Creía yo que me iba a topar con productores avezados (o cínicos, o ambas cosas, que muchas veces se dan la mano), y que alguien que venía del guión desentonaría. Pero no. Los asistentes son directores que vienen del guión, o directamente guionistas.
Algo, pues, está cambiando.
Un corto donde colaboró Carla. Aunque el de ahora, es de otro tono y estilo. Ya les iré comentando, ya.
De hecho, mientras la profesora nos exponía un esquema básico del funcionamiento de la industria (en España), ya surgió la primera polémica. Un compañero expuso unos argumentos muy similares a los de este post, de Bloguionistas. Es decir, indicaba que el mismo esquema ya estaba viciado al ser planteado así: un guionista escribe un guión, lo lleva a un productor, el productor llama a un director, y director y productor pagan el guión (en el mejor de los casos) y se deshacen del guionista. O, dicho de otro modo, ¿por qué demonios no hace cada uno su trabajo, el director dirige, y el guionista hace el guión? Profesionalidad y especialización, vamos.
Lo cierto es que la cosa ha tomado cariz de discusión un tanto bizantina, puesto que, como todos los cursos, la profesora simplemente expone lo que hay, al menos de modo general. Algo que encuentro ingenuo o absurdo es molestarse porque un profesor (de guión, también) cuente a sus alumnos su experiencia, y estos debatan hasta el infinito lo expresado. Como si cada uno de nosotros no fuéramos adultos que puedan elegir qué contenido tomar, cuál no, qué nos sirve para nuestro aprendizaje y qué no.
Al fin y al cabo, claro que necesitamos es esquema, aunque sólo sea para subvertirlo. Como las normas de la narrativa, y aquel consejo que le oía decirle a José Luís Borau a un joven poco humilde (que, por supuesto, no hizo caso de ninguna de las recomendaciones de este gran maestro): primero conoce las normas, y luego, si quieres rómpelas.
Y es que la profesora de hecho ha sido muy sincera. Ella habla de lo que conoce. No habla de la producción en Europa. No habla de la producción en la propia Iberioamérica. Ni de la producción que tome en cuenta elementos (ya no tan) novedosos como el crow funding o el transmedia.
En todo caso, habrá otros cursos, talleres, conferencias, donde podamos oír otras formas de producir. Hay casos claros ya de una nueva generación de productores que quiere hacer las cosas bien.
Pero todo conocimiento es útil. Y sí, la verdad es que uno ya intuye que el esquema está obsoleto como norma, porque la realidad del audiovisual cambia cada día.
Los productores tienen cada día un trabajo más arduo. La financiación ya no puede depender de las ayudas públicas (excepto en proyectos pequeños, y de intencionada marca de arte y ensayo), y, si bien hay más mercado, las negociaciones, y la ingeniería económica que hay que desarrollar demanda (y ya era hora) que los productores sean cada vez más eso: productores. Es decir, ni tienen tiempo, ni cabeza para meterse a discutir sobre diálogos explicativos, puntos de giro, o personajes secundarios. Al menos, el que de veras quiera sobrevivir en esta industria, sin ser un sinvergüenza o (con peor suerte) un huido de Hacienda.
Por otro lado, tal vez lo respirado y comentado en el descanso del curso, me permite vislumbrar otra posibilidad. Una especie de venganza de los guionistas. Tras años en que los productores nos masacraban haciéndonos ver que ellos sabían de lo que funcionaba o no en una historia, quizá ahora sea el día en que los guionistas empecemos a opinar sobre estrategias de marketing.
Si es cierta la estadística, el 30% de los proyectos de cada año de la Fundación Carolina se producen. Eso implica que al menos cinco o seis directores y/guionistas serán productores. Y que lo habrán hecho bien. Porque, amigos productores −parece que suena de fondo−, si vosotros no hacéis bien vuestro trabajo, tendremos que empezar nosotros mismos a generar ideas… y llevarlas a buen fin por nosotros mismos.
Y es que otra de las sensaciones que me han llegado es que, aún viniendo del guión y/o la dirección, donde el ego es una amenaza, y una tentación, la crisis o qué sé yo qué ha hecho que muchos se planteen de manera serie una cuestión esencial: ¿para qué demonios rodamos nuestras historias?
Este camino, estos posibles futuros productores, quieren buscar a su público. ¿Las ayudas públicas? Claro, por qué no, pero ¿voy a estrenar? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿En cuántos países? Nada de lavar dinero, ni de pagarse una casa en una urbanización de lujo, ni esa estupidez supina de creerse o bien un bastión en “la Cultura” o un perteneciente “al mundillo”. O sea, ninguna de las razones por las que ciertos productores (las viejas guardias, en especial) se meten a producir cine.
Seguiremos informando. Yo estoy bastante ilusionado porque ya hemos tocado temas relevantes (el dossier de presentación de proyectos) y por que el jueves tenemos un pitching para el que nos van a preparar.

10 RAZONES PARA IR A UN VERANO DE GUIÓN 2012


El intervalo estival se me ha escapado de las manos, entre otros motivos, por la que ha sido una escapada a Córdoba a los cursos de Un Verano de Guión 2011. Como uno conoce ya diversas metodologías y formas de organización en esto de los cursos o talleres de guión, y la conclusión general no es muy halagüeña, me parece justo que se enfatice el trabajo de quién sí se toma en serio el tema. Advierto, para los malpensados, que ni tengo nada que ver con los organizadores, ni tengo “amiguetes” entre los asesores, ni expongo nada más que mis impresiones, personales y, por tanto, subjetivas.
Aquí expongo mis razones para recomendar esta experiencia:
1. Porque hay infinidad de posibilidades. O bien tomas los dos cursos, con asistencia de profesionales del medio (aquí, un listado), o bien tomas las asesorías. Las asesorías consisten en sesiones individuales con un experto, que trabajará contigo sobre tu historia, ya sea en su etapa de tratamiento, o en la de guión. El único consejo es que tengas cuanto antes un planning de la semana, para organizarte, y así no te pierdas lo que más te interese.
2. Porque pasarás una semana entera hablando de guión. No te sentirás gafapasta o freaky o geek, o cualesquiera que sean los apelativos que se usen en estos días (yo nunca he tenido claro qué grandes diferencias hay entre unos y otros, como para que se tiren los trastos a la cabeza tan a menudo en los foros y blogs, y similares). No te dará la sensación de aburrir a tu audiencia, porque está ahí por motivos muy similares a los tuyos: les encanta la ficción. En las comidas, en los cafés, y hasta en las copas podrás debatir si la estrategia narrativa de Perdidos es justa, inmoral o sencillamente afin a un concepto del fantástico que ya se ha olvidado; podrás argumentar, escuchar, aprender, si The Wire es pretenciosa o sólo ambiciosa. Comentarás cómics, novelas, relatos, historias. Conocerás series, películas, cortos, de los que nunca habrás oído hablar, y por los que te crecerá la curiosidad. Esa sensación que, por otra parte, es tan necesaria contra el desánimo. ¿Cómo era…? Ah, sí: la ilusión. La ilusión por descubrir nuevas ficciones.
3. Porque atenderás a charlas (las que constituyen los cursos; este año, uno de TV y otro de narrativa transmedia) donde los ponentes son profesionales. Es decir, tendrás la visión de la industria. Al tiempo, no será una mirada puramente de experiencia, sino que se trata, en su mayoría, de guionistas que simplemente han realizado algo, por otro lado, muy propio de este oficio: reflexionar sobre qué hacen y cómo lo hacen. Por tanto, tendrás el conocimiento del vocabulario que se utiliza (Virginia Yagüe bromeaba con el disparate de que en televisión, en España, se hable de “secuencias” cuando a lo que se refiere es a “escenas”, pero, como ella misma decía, es lo que hay); pero también unas conclusiones y apreciaciones que no desdeñan el aspecto teórico. Vamos, lo que todos le hubiéramos pedido a la universidad.
4. Porque ni las asesorías ni los cursos son sólo teóricos. Era común regresar al hotel, en los descansos, y ver cómo todos, de tarde, de noche y hasta de madrugada, tenían sus portátiles encendidos y los dedos tecleaban furiosos, inspirados, veloces. En los cursos, se forman grupos y hay que entregar trabajos al día siguiente. En las asesorías, depende de cada asesor y de cada guionista, pero es muy probable que quieras hacer ya algunos cambios sobre el texto, aunque luego los compartas con el asesor mediante cuaderno y notas. Por si a la vuelta a casa, uno se olvida de cualquier detalle sobre lo que se ha hablado. Por tanto, escribirás. Trabajarás.
5. Porque, en el caso de las asesorías, tendrás una mirada de conjunto, y atenta a los detalles. Suena complicado la conjugación de ambos extremos, pero así es. El asesor leerá tu tratamiento o guión (ojo; consejo; envíalo lo antes posibles, porque alguna obra sí que llegó un tanto tarde a manos del asesor correspondiente, me comentaron algunos compañeros), tomará notas, y las compartirá contigo. Prepárate para esa otra función primaria del guionista: contestar preguntas. Sobre personajes, sobre estructura, sobre escenas, sobre detalles tan nimios como un objeto que hayas podido introducir sin mucha justificación.
6. Porque, en las asesorías, te enfrentarás al juicio ajeno. No al de familiares o amigos o colegas, sino a uno que se atiene a las reglas del juego. Puedes escucharlo o no, por supuesto, pero si no te importa perder parte del verano en esto, y has pagado, sería absurdo y un poco infantil que te aferres a tu historia sin que te abras a sugerencias, posibilidades, cambios. Tu historia cambiará, pero recuerda que sólo tú tendrás la responsabilidad sobre qué dejas, cómo lo dejas, qué eliminas y cómo lo eliminas.
7. Porque el asesor te preguntará qué quieres exactamente. Esta pregunta contiene todo lo que literal y figurativamente uno puede imaginar. Por un lado, como todo trabajo creativo, hay mucho de pregunta existencial. Qué demonios quieres contar. Qué quieres mantener, qué puede eliminarse sin problema. Y luego, a dónde quieres presentar el resultado. Si al ICAA, si a las ayudas al desarrollo de tu comunidad, a concursos, a productoras… Según sea tu respuesta, el asesor te aconsejará. Lo personal (y hasta espiritual, si se quiere) y lo pragmático, pues.
8. Porque el equipo de Valentín, capitaneado por Anuska Gil y Laura Bermejo, estarán a tu disposición para que la semana sea lo más redonda posible. Este año ha habido recortes (no ha habido apoyo del ayuntamiento, aunque esto podría cambiar para el 2012) y ambas han tenido que multiplicarse. Una idea muy interesante es que la organización ofrece distintas posibilidades de ocio para las noches de cada día. Unas gratis, otras no, pero todas bastante atractivas.
Una noche en el Alcázar de los Reyes Cristianos. Una de las actividades extra que nos consiguió el curso.
9. Porque los precios no son altos: algunas charlas sueltas de las que se celebraron valían ya la mitad de lo abonado, cuando se celebran “por separado”. Me refiero a mi caso, que tomé las asesorías, con el añadido de un concepto –la Carta Blanca Académica- que me permitía asistir al resto de charlas. Tampoco la estancia sale cara: hoteles de calidad aceptable cercanos a un monumento principal (la Mezquita) a unos precios de 40 y pico euros de media es una ganga.
10. Porque Córdoba es una ciudad mágica. Porque es imposible que tu imaginación no se dispare, se desborde y se extienda por uno, dos o mil de los callejones de ese laberinto que es su casco histórico. Porque el calor es fuerte pero llevadero. Porque si no la conocen, no hay una opción mejor para que se conjuguen vacaciones y aprendizaje sobre guión y ficción.