CONVOCATORIAS PARA GUIONISTAS


Ahora que las ayudas del ICAA están en suspenso, y con la cierta posibilidad de que este año no salgan las que nos afectan a los guionistas, no es mal momento para un repaso de qué otras opciones existen.
Éstas son las que he encontrado, mediante propia investigación, referencias en blogs y en redes sociales. Hago un resumen de cada una, pero recomiendo indagar en cada enlace. Cuando hablo de convocatorias internacionales, no indico lo que creo una obviedad: la lengua en la que los guionistas, al menos, en persona, se han de manejar es el inglés.
Quiénes son: Una asociación internacional sin ánimo de lucro de profesionales del cine.
Qué hacen: Un taller anual (Plume & Pellicule)
Dónde: Castillo Mercier, en la ciudad de Sierre, Suiza.
Qué piden: Sinopsis + Guión
Cuándo: Se celebra en mayo de cada año. El plazo de entrega finaliza a finales del año anterior.
Cuánto: El taller es gratuito, una vez te eligen. Pagas el desplazamiento hasta el sitio donde se desarrolla.
Contras: Existe una tarifa de inscripción. La básica: 45 euros; la completa (incluye un informe de lectura de varias páginas): 90. Además, tal vez tengas que traducir tu guión a otra lengua.
Pros: Tras el taller, tienes dos meses para una revisión de tu guión. Tras completarla, la envías de nuevo, y si consideran que has hecho los deberes, el equipo lo presenta a diversos productores. Normalmente, en el AFM (American Film Market).
Quiénes son: Uno de las iniciativas de formación apoyadas por el programa Media.
Qué hacen: Un taller de 7 días, con profesionales internacionales. Hay sesiones individuales y formación en pitching. Tras el taller, hay tres meses de rescritura, durante los cuales se mantiene contacto con los profesores y otros participantes.
Dónde: Varía cada año, pero se celebran siempre en una localización europea.
Qué piden: Sinopsis + Tratamiento (como una historia continua de unas 10-15 páginas, que incluya tema, localización, personajes, trama y un par de escenas) o primera versión del guión.
Cuándo: Existen pequeñas variaciones cada año. En 2012 hay tres: en abril, junio y noviembre. Los plazos para la admisión de solicitudes son el 1 de diciembre, el 1 de marzo y el 1 de julio, respectivamente.
Contras: Hay una tarifa para participar en el proceso de selección de proyectos (100 euros por proyecto) y una tarifa una vez te seleccionan: 2000 por proyecto y guionista, si bien esto incluye los siete días que dura el taller: estancia y comidas. En cambio, no cubre el viaje hasta el lugar del taller.
Pros: Puedes enviar tu guión en tu lengua materna. Es uno de los talleres con mayor prestigio, con lo que ser seleccionado, y el propio trabajo de desarrollo, puede abrirte puertas.
Quiénes son: Una organización con base en Alemania (aunque tiene delegaciones en Irlanda y Noruega) que organiza talleres de desarrollo de guión todos los años.
Qué hacen: Un taller de 7 días. La rescritura la realizan los guionistas durante los siguientes tres meses.
Dónde: Varían cada año. Siempre, en Europa.
Qué piden: Sinopsis + guión
Cuándo: Dos convocatorias. Primavera y otoño. El plazo de admisión de solicitudes es a mediados de noviembre del año anterior para el de primavera; a mediados de mayo para el de otoño.
Cuánto: No he encontrado referencias de que cueste dinero. Una lectora del blog me comenta que no cuesta dinero, excepto al final del taller, cuando aparece el productor, que debe pagar el desplazamiento. 
Contras: El proyecto tiene que enviarse en inglés o en alemán. Además, debe incluir un productor ya unido al proyecto; es decir, ya has tenido que encontrar una productora que te apoye.
He encontrado una contradicción peculiar. Se supone que piden guiones en formato profesional, pero luego se especifica que han de tener doble espacio. ¿A qué formato profesional se referirán?
Piden que tu currículum incluya haber escrito un guión ya producido.
Pros: No existe tarifa para participar en el proceso de selección
Se supone que te pone en contacto con posibles productores y vías de financiación para el proyecto.
Como taller apoyado por Media, también es relevante el sello de calidad que recibe tu proyecto y tu persona, como guionista
MFI Script 2 Film Workshops.
Qué hacen: Taller de desarrollo de guión en diferentes etapas (ver más abajo).  Con énfasis en equipos bien de guionista y productor o de guionista y director.
Dónde: Varían cada año. Pero suele ser en un país mediterráneo. Este año, Grecia.
Qué piden: Sinopsis, tratamiento (10/12 páginas) y guión. No aclara si estos dos últimos son obligatorios, o si son opcionales (es decir, si se puede enviar o bien tratamiento o bien guión).
Cuándo: Para presentarse a la selección el límite es normalmente a principios de marzo. La primera, dos semanas, en una localización concreta, siendo presencial; en verano. La segunda, rescritura con apoyo on-line durante unos meses. La tercera, de vuelta a otra localización, de forma presencial; en otoño. La cuarta, un periodo de sesiones online a final de año.
Cuánto: 1500 para los guionistas y 1000 para los productores y una posible tercera persona que desee acudir (por ejemplo, un coguionista o un director).
Contras: No ofrece, en principio, la ventaja de los contactos, a no ser de los mismos que vengan dados por tus compañeros y sus productores.
Pros: No se paga nada por participar en la selección.
Todo está incluido excepto el viaje. Aparte, algunos de los proyectos son presentados al foro de coproducción Crossroads, organizado por el Festival Internacional de Tesalónica, en Noviembre. 
Quiénes son: La misma organización, sin ánimo de lucro, que celebra el conocido festival de Sundance
Qué hacen: Un taller de desarrollo de cinco días, con profesores/tutores internacionales.
Dónde: En la localidad donde se celebra el festival, en Utah.
Qué piden: Sinopsis + las cinco primeras páginas del guión
Cuándo: En enero, justo antes el festival. El plazo de admisión acaba el 1 de Mayo del año anterior.
Cuánto: Nada. Si eres elegido, te pagan el vuelo, la estancia y las comidas. ¿El truco? Si la película sale adelante, un porcentaje (pequeño; un 0.25) de su presupuesto debe retornar al Sundance Institute.
Contras: Si bien está abierto a guionistas de cualquier nacionalidad, se enfatiza que los territorios en los que buscan nuevos talentos son Turquía, Asia, y Oriente Medio.
Pros: Además de que es una beca completa (como señalaba en “cuánto”), si tu guión trata temas tecnológicos o científicos, además puedes ser elegido para una beca añadida (Alfred P. Sloan).
Para unos será una ventaja, para otros, un problema: piden que sean guionistas con un primer o segundo proyecto. Si ya has escrito más películas, no puedes participar.
Quiénes son: Casa de América, en colaboración con Fundación Carolina (que es la que selecciona a los candidatos iberoamericanos) y EGEDA
Qué hacen: Un curso anual de desarrollo de guiones, con diversos tutores, españoles e iberoamericanos. La mayoría, con experiencia contrastada. 
Dónde: Madrid.
Qué piden: Sinopsis + primera versión del guión o tratamiento (no más de 50 páginas)
Cuándo: Del 1 de octubre a mediados de noviembre. El plazo de admisión varía; este año es hasta el 31 de mayo.
Cuánto: Nada.
Contras: Otra contradicción en cuanto a formatos: se pide que haya interlineado de 1´5. Incomprensible, a estas alturas, que ni la industria se ponga de acuerdo con el formato profesional de los guiones.
La beca sólo incluye el alojamiento (en la Residencia de Estudiantes); el resto, lo pagas tú. Y es un curso largo. Si no vives en Madrid, es una inversión importante.
No queda claro del todo el listado definitivo de tutores. Este año incluyen… ¡a un fallecido! (Joaquím Jordá). Aunque uno de los que seguro que está es David Muñoz, y eso parece interesante.
Pros: Admiten proyectos de documentales y animación. Al final del curso, se realiza un encuentro con productoras interesadas en sesiones de pitching, para las cuales, el propio curso te prepara anteriormente. Son las mismas que yo ya comenté aquí.
Hay charlas informativas paralelas durante la estancia en Madrid.
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CERCA DEL CIELO, GUIÓN APOYADO POR AYUDAS AL DESARROLLO DE IBERMEDIA


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Cerca del cielo (Perto du Céu) ha recibido una de las Ayudas al Desarrollo de Guiones en la última convocatoria de Ibermedia.
Cerca del cielo es un guión de Carla Guimarâes, y una coproducción entre Promico Imagen (España) y Araça Azul (Brasil).
En estos momentos, Carla está dando los últimos retoques a una nueva versión del guión, a partir de lo trabajado en el curso de la Fundación Carolina y la Casa de América. Desde ahí, los dos trabajaremos juntos para darle unas últimas vueltas. Y lo enviaremos a una productora española, que se ha interesado como posible tercer participante en la coproducción.
Para que vean, que al final el pitching fue mejor de lo que esperábamos. ¿Lo recuerdan? Lo contaba yo aquí.
Pues entre el público de aquel pitching, estaba el representante de dicha productora (una no pequeña, por cierto). Y se ve que el concepto de la película le gustó.

Estoy muy contento. Siempre es un orgullo ver cómo un proyecto en el que confiaste como lector y analista, y que pienso seguir supervisando, sale adelante. Enhorabuena a Carla.

Seguiremos informando.

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GUIONECES: SOBRE SUBVENCIONES Y CONCURSOS. CONFERENCIAS DE ABC GUIONISTAS


Hace unos días, Valentín Fernández-Tubau comenzó, a través de Ars-Media y Abc Guionistas, el Programa Multidisciplinar de Escritura de Guión para Subvenciones, Concursos y Becas. Como he estado enfermo, lo he averiguado tarde, pero dicho programa ha consistido en una serie de conferencias, las cuales hasta este 24 de Noviembre pueden ser escuchadas de modo gratuito.
Éste ha sido el programa
1. Conferencia sobre acceso al mercado audiovisual de guión a través de subvenciones, concursos y becas (17/11/11)
2. Mapa mental de Ayudas de Guión (20/11/11)
3. Las claves de éxito en la Escritura para subvenciones (según autores subvencionados y miembros de comisiones) (21/11/11)
4. Sesión de Preguntas y Respuestas (23/11/11)
5. El Programa Multidisciplinar de Escritura para Subvenciones, Concursos y Becas (24/11/11)
Es muy interesante como introducción para aquellos guionistas noveles que se acerquen por vez primera a las “normas” pero también al contexto y los matices de cómo se reciben, se leen y se evalúan los guiones o Tratamientos por parte de las instituciones públicas que dan ayudas a estos.
Como yo ya conozco bastante, me ha llamado la atención un par de ideas, digamos, paralelas. Valentín afirmaba que un guionista que no sepa manejar las herramientas necesarias para conseguir una subvención equivale a uno que no sabe manejar las herramientas de venta. Al fin y al cabo, sinopsis y memorias (de venta) son imprescindibles también para presentarnos ante un productor.
Muy cierto, y, sí, muy desasosegante. El guionista ya no es, no únicamente, ese ser romántico que escribe a solas. No. Como ya vimos (y yo sufrí en persona) mediante aquello del pitching, el guionista debe saber cada vez sobre marketing. Porque, como Valentín sugería, a continuación, en España, no tenemos representantes; no hasta que iniciativas como las de Box Office Script progresen o se asienten. Por lo tanto el acceso a subvenciones o concursos es una parte importante de nuestro trabajo. Tanto por el aspecto económico, como el profesional: un guión o un Tratamiento que haya ganado una subvención o un concurso aporta una especie de sello de calidad que puede servirnos, bien para una probable presentación ante un productor, bien para que nuestro nombre adquiera su pequeño hueco en “el mundillo”. 
Es así. Nos guste más o menos. Tenemos que crear, sí, pero además, tenemos que vender.
De paso, Valentín enfatizaba un aspecto que podríamos llamar psicológico (y hasta filosófico) que muchos no sabrán apreciar, pero que, de igual manera, es relevante. Mediante una serie de preguntas que él recomienda que usemos como listado de check-in, hace que seamos menos egocéntricos, y nos inundemos de un poco de humildad y, de paso, de un poco de “realidad”. Hemos de saber y preguntarnos y preguntarle a nuestra historia por qué de veras se merecerá en un futuro ser una película. Vamos a robarle al espectador tres aspectos fundamentales: tiempo, dinero y energía.
Ahí no valen nuestras posibles pajas mentales. No vale que estemos encantados de habernos conocido. No vale que esa historia a nosotros nos parece imprescindible.
Lo que vale es que sepamos razonarlo. Que busquemos qué es universal, qué es emocionante, qué es significativo.
No se pierdan estas conferencias. Hay mucho más. ¡Sólo hasta mañana podrán escucharse!

CURSO PRODUCCIÓN FUNDACIÓN CAROLINA: CONCLUSIONES


Todas las historias merecen ser contadas. Es la máxima que, con todos los posibles matices que se quieran añadir, queda como la principal conclusión de esta semana.
Todas lo merecen, porque todas las razones por las que se llega a una historia son válidas. La cuestión no es el qué; es el cómo.
Mi novedoso rol como representante del desarrollo de un guión me ha permitido soñar con que yo pudiera elegir de entre los otros proyectos. Todos no me son afines; todos no me atrae igualmente. Un compañero del equipo de Las Cautivas me hacía esa pregunta: “¿Y una vez escuchas los pitchings, no te sucede que te preguntes, estoy en el proyecto equivocado?”
Lo cierto es que no. Tengo confianza en Cerca del Cielo. Tanta que Carla bromeó incluso con cómo, a ratos, parece que hablo de un guión que fuera mío. Es decir, que he comprendido tanto a los protagonistas y la intención y el tono que queda claro que juntos vamos a desarrollarlo hasta su mejor versión.
Pero, enseguida le contesté al compañero argentino, claro que hay más proyectos que apoyaría.
“Sólo que yo no soy el de la güita”.
Y es que a uno le indigna que algunas películas tarden hasta cinco años en llegar a los cines, y que, cuando lo hagan, además tropiecen con mil y una dificultades. Las películas hay que hacerlas, pero, sobre todo, hay que verlas. El público, general, adulto, infantil, especializado, el de festivales o el de barrio, el que sea al que está dirigido, tiene que poder verlas.
Muchos ya se están poniendo las pilas. Muchos ya están ejerciendo de aficionados al marketing. Al fin y al cabo, la imaginación es un arma igual de válida en la creación de una ficción, como en la de tarjetas o dossieres de presentación. Y, como decía en un anterior post, si tu productor es malo o rácano o inexperto, habrá de ser el guionista el que mueva ficha.
Todas las historias merecen ser contadas, porque somos muchos individuos en el planeta, y es una falacia interesada, una coartada de mediocres, que todo ha sido ya contado. No. El amor o el odio crean una serie de situaciones limitadas; los géneros, también. Pero el contexto lo cambia todo. ¿Cuántas historias conocen ustedes sobre los indígenas del Amazonas? ¿Y sobre la guerrilla colombiana? ¿Y sobre la política de Perú? Yo soy, sin duda, consumidor de ficciones más insertadas en los cánones de género, pero siempre he tenido un respeto inmenso por el (buen) cine de autor. Tras el curso, me he confirmado en mi impresión: la excepcionalidad cultural es necesaria. La narración, y, en especial, la narración audiovisual necesita espacios de todo tipo, y no sólo ventanas donde te ofrezcan McDonalds y, al lado, un McDonald un poco mejor hecho.
Mi amiga y “enviada especial” a un curso de literatura en Nueva York me comenta que, con mayoría de compañeros iberoamericanos, concluye que a ese lado del Atlántico, los autores tienen mayor conciencia política. Es claro que ha sido mayoría ese caso también en este curso. Tal vez sus países pasen por procesos más tensos, más dramáticos, más cambiantes. Quizá sus dictaduras les queden más cercanas en el tiempo; también, sus desaparecidos.
Sea como sea, la curiosidad por cómo y por qué sucede lo que sucede (actualidad) o sucedió lo que sucedió (Historia) es una coartada viable para acercarse a las ficciones. Otra cosa es, sin duda, que se parta de ahí con tanto ímpetu que se tienda al didactismo y a lo panfletario. El público de los 60 y 70 no es el mismo que el de ahora. Y, en general, lo que todos queremos son historias: no tratados sociólogos, históricos, políticos.
Todas las historias merecen ser contadas, y así espero que suceda con todas las de mis compañeros en el curso. Todas poseen elementos de interés, y todas tienen asegurado su porción de audiencia. Buena suerte a todos.

CURSO PRODUCCIÓN FUNDACIÓN CAROLINA: EL PITCHING. LO QUE DEBERÍA SER Y LO QUE FUE


De vuelta a casa, toca aquello de la recapitulación. Lo mejor es que las reflexiones no sólo se producían durante las clases, sino entre los propios compañeros: más allá del Atlántico (de donde son la mayoría) los guionistas se preguntan, temen, se duelen de las mismas cosas.
El jueves fue el día. Por la mañana, hicimos una prueba más del pitching, ahora con la profesora y un cronómetro como advertencia clara. No podíamos extendernos. Carla y yo nos habíamos reunido la tarde anterior. Nos revisamos mutuamente. Yo quería que ella añadiera un dato o más; que su intervención durara un poco más (tal vez medio minuto). Mi plan era que lo que yo tuviera que decir se limitara a un tanto más que un minuto.
Cuando llegó el momento, me traicionaron los nervios. Y he aquí por qué.
Si te escribes el texto del pitching, tienes muchas ventajas. Las dos principales: que puedes controlar de antemano cuánto dura, y que tu vocabulario será muy posiblemente mejor y más ajustado (el texto y pitching del guionista de El Último Reino es un ejemplo; de otra clase, pero igual de efectivo, el de El Duende o el de El Poder de las Ganas).
Pero también implica una gran desventaja: si se te olvida una palabra, si tu tendencia natural es hacia la improvisación, si quieres explicar mejor una frase… es probable que te atasques.
Carla me tranquilizó. Me dijo que ella lo ve todo el tiempo con los actores. Ella ha escrito varias obras de teatro, y algunas las ha dirigido ella misma. El texto, dice, dijo, no puede ser un peso.
Cuando repetimos, pasé del texto. No es que lo olvidara; es que se me ocurrió una forma de empezar mucho más amena, personal, directa. Me relajé. Salió muy bien. Y no me pasé del tiempo tanto como había supuesto que haría si lo ejecutaba de esta forma.
El pitching de Carla siempre dejaba bastante claro lo relevante del argumento. Protagonistas, trama, e incluso ambientación. Por otro lado, es un proyecto que Promico Imagen y Araçá Azul ya han “comprado”. Es decir, en el pitching de la tarde, con los productores “de verdad”, no nos jugábamos tanto.
La clave, afirmaban los compañeros, y la profesora, es que lo relevante de aquella mi primera intervención (la del miércoles), era justo ese apoyo, en cuerpo y voz, a Cerca del Cielo. Mi turno daba la posibilidad a los productores a decirles “ey, un productor ya se interesó por esto. Fíjense en esto. Y en esto. “
Para eso era fundamental indicar que yo era guionista y, en particular, lector de guiones. Que leo muchos. Y qué fue lo que me atrajo del de Carla. Los compañeros también me habían comentado que era un gusto vernos a los dos pasándonos el turno, porque teníamos dos tonos diferentes, pero complementarios. Y supongo que no es habitual ver de tan buen rollo a alguien de producción y a alguien de guión.
Por la tarde, cuando tuvimos el pitching definitivo, en la Casa de América, fue eso lo que, al cabo, transmitimos. ¿Salió perfecto? Bueno, la perfección es un camino. Pero dije lo que quería, con el tono y el énfasis en lo que quería.
Cerca del Cielo implica, en especial, una mirada distinta sobre los niños. Niños de 10/11 años que son niños pero que no quieren serlo pero que no pueden evitar serlo. Niños sensibles, aunque también crueles; ingenuos, aunque también violentos. Niños que creen que conocen el mundo de los adultos, y que, cuando de veras lo conocen, no saben si rechazarlo o asumirlo, y, de hacer esto último, cómo.
En todo caso, tras el pitching “oficial”, todos los del curso charlamos e intercambiamos impresiones.
Una primera conclusión es que hubo gente que lo hizo mejor por la mañana. Despejados, afinado el discurso desde el miércoles, tener que repetirlo esa misma tarde del jueves les hizo sentirse reiterativos. Perdieron fuelle. Hay gente que fue en dirección contraria. El miércoles se atoraban, se sentían inseguros, se enredaban… Y el jueves tarde fueron concisos y claros. Hay gente que hizo el pitching igual el miércoles que en esa tercera ocasión del jueves tarde. Igual, quiero decir, con algún matiz, pero con una exactitud que probaría que, a cierta gente, el texto memorizado le funciona mejor.
Un pitching es una prueba más a la que se somete al guionista. Bromeamos Carla y yo: un día quizá también nos pidan, no ya que seamos actores, relatistas cortos o expertos en marketing y transmedia. Un día directamente nos exigirán que bailemos. Claqué, si les da por ahí.
Algunos de los compañeros se sintieron incluso mal. Uno de ellos se reía (pero era una broma un tanto amarga) mientras comparaba el pitching con un mercado de esclavos, donde cada uno íbamos presentando nuestros dientes y nuestros cuerpos, para que comenzara la puja. Paco Isbert, de Ártica Producciones, y productor de Los Bárbaros, comentó que él prefería el one-to-one. Con un potencial productor, efectivamente, tampoco puedes robarle mucho tiempo, pero al menos hay un diálogo, y él da fe de que, en los foros de festivales donde ha acudido, la fórmula le ha funcionado mejor.
También hizo una comparación que, creo yo, mueve a la reflexión. ¿Es un pitching una competición de relatos cortos? ¿Una en la que “gana” el que haga el relato con mejores bromas, mejores giros, mejor cierre? Quién sabe.
Lo cierto es que algo que sí es exigible es que el ambiente no sea tan frío. Pedimos a María y a Mariana que en próximas ocasiones, los asistentes se presenten. Que sepamos a qué audiencia nos dirigimos. Que no sea un jurado silente, misterioso, distante.

CURSO PRODUCCIÓN FUNDACIÓN CAROLINA: A TORTAS CON EL PITCHING


A estas alturas puede ser obvio, pero no deja de tener una trayectoria relativamente corta esta nueva faceta exigida al guionista. El mundo cambia, el mercado se vuelve más exigente, y, en parte, como decía en el anterior post, el guionista requiere más y más de nuevas competencias, bien sean en el propio proceso de comercialización (otro día, ahondamos sobre a qué me refiero, pero anticipo que se refiere al transmedia), o bien en cómo nos acercamos a quien quiera producir nuestro proyecto.
No venderse, y, a mucha honra, no saber hacerlo; que el que quien tenga interés, que nos juzgue por nuestro trabajo (escrito); que lo que cuenta es nuestra historia… Muchos hemos pasado por estas reflexiones. ¿Obsoletas? No, en verdad; pero poco prácticas, sin duda. Igual que a un escritor, su rostro y habilidades sociales no deberían sumarle o restarle puntos en cuanto a su novela se refiere, ¿por qué al guionista hay que ponerle cara? O, ¿siendo más concretos? ¿Por qué hay que ponerle tanta cara (y voz)? ¿Por qué hemos de saber, ya puestos, echarle cara?
Hoy hemos asistido a nuestros primeros ensayos de pitching. Y todos hemos luchado contra esta limitación que tan poco se relaciona con alguien que vive “en su mundo”, que lo es de palabras, y papeles o documentos de Word. Sin embargo, la profesora, María, tiene razón. El tiempo es limitado. Mañana, en la Casa de América, tenemos apenas dos horas y algo para que se expongan 19 proyectos. 19 pitchings. Otorgarles a cada uno más de tres minutos y medio es imposible.
Esto no quita que uno asienta con la cabeza, comprenda, asuma, pero se lamente de todas formas. Porque hoy he asistido a pitchings de seis minutos que me han tenido en vilo. Porque el tiempo, en verdad, es subjetivo, y alguien que cuenta algo en cuatro minutos puede aburrirte a morir, y alguien que usa tres más puede dejarte con ganas de más.
Cierto es que todos deberíamos estar ya familiarizados con el concepto de concreción, gracias a las mil y una sinopsis que habremos redactado en nuestra vida profesional. Sin embargo, el pitching, digamos, es un género propio, y diferente. No se trata únicamente de que resumamos la historia, sino de que incluyamos elementos externos a ellas, como pueden ser la motivación personal que nos ha llevado a ella. O la inclusión de alguna breve reflexión sobre la temática y el tono. Tiene, pues, algo de metaficción, y, además, en vivo. Tienes que convertir cómo llegaste a tu historia y qué quieres contarle al mundo con ella en una historia por sí misma. Y hacerlo en voz alta.
Hemos tenido de todo. Gente que ha hecho sus deberes, como el autor de El Duende, una historia de terror en la Colombia rural (nota; si lee esto, David Muñoz, su próximo tutor, creo que va a disfrutar con ello mucho), y que ha sido bastante conciso, probándose que lo había trabajado para que todo entrara en ese margen de tiempo de tres minutos y algo. Gente que se ha encontrado incómoda vendiendo qué tenía de bueno o extraordinario algo tan personal como la elección de un relato específico. Es el caso de María, y de El Desentierro. La primera, ya les digo que se rumorea que sale producida sí o sí. El autor es de una humildad increíble, y me alegro de haber asistido a esta prueba de hoy, porque así es como he sabido (por los compañeros) que el pitching no le hacía justicia a un guión que, al parecer, es maravilloso.
Claudio Perrin, el autor de El Desengaño, peca de esa misma timidez, aunque, pese a ello, yo he intuido una historia donde ya sólo el contexto ya le da un potencial visual y, de paso, conceptual muy fuerte. Todo tiene lugar en un carnaval muy diferente, con detalles más indígenas y en una (otra) Argentina que no es la urbana ni la bonarense, tal vez demasiado constante en el cine de allá.
El carnaval de Jujuy. Otro mundo.
Si todo sale bien, o, en fin, sale, es posible que siga hablando de este proyecto, y alguno más. Aunque quizá todo dependa de que me toque la lotería y monte yo mi propia productora, porque, de verdad, que me gustaría ver muchos de estas ideas en cine. Entre otras, Zanahoria, de Enrique Buchichio, o el western-noir, y superproducción, de Federico Arzeno.
También ha habido gente que ha sabido ser hasta agresiva. Gente que se ha enrollado demasiado, olvidando que, aunque hoy era un ensayo (y que los compañeros no serían tan duros), esto no era un encuentro casual. Gente que ha sido amena, divertida, apasionada, sencilla, tímida. Es difícil, esto del pitching; no lo hagan en casa solos.
Yo me encuentro en el grupo de los de más de seis minutos. Siempre he sido más de novela o relatos largos que de microrelatos. Por suerte, Carla es quien tendrá el protagonismo, porque lleva mucho tiempo hablando de su película, y sabe bien qué adelantar para que se cause el interés suficiente en una potencial platea. Y eso que ya contamos con una probable coproducción cerrada.
Creo que mi rol, en esta ocasión, es más sencillo. No me siento incómodo alabando un proyecto que no es mío. Cerca del Cielo es una ficción que he analizado, discutido, desglosado y disfrutado tanto que ya conozco de sobra cuáles son sus valores. Por lo que me dicen los compañeros, da gusto ver que el productor (aunque yo no sea el de la pasta, en realidad sí que estoy desempeñando tareas de producción ejecutiva, sin darme cuenta) tiene tan buena conexión y empatía con el guionista. En cualquier caso, tal vez, voy concluyendo, parte de la tarea de un productor sea la de detectar y extraer los conceptos claves de la historia, para que sea posible convertirlo, no ya en película, sino en película distinguible entre la marea excesiva de títulos, ya sea en salas o en los propios festivales.
Pero, claro, me queda trabajar en ser más escueto en mi intervención de mañana. Me dicen que, como buen andaluz, hablo mucho; yo no sé si esto es de veras algo propio de “lo andaluz”, dado que creo poco en los nacionalismos como demarcadores de personalidades. Yo, eso de que seamos apasionados, al tiempo que sintéticos, me resulta una incoherencia máxima, pero ey, todos tenemos que aprender aquello que peor se nos da. Les juro que mañana seré concreto y apasionado. Creo.