LOST (I): REACCIONES POR DOQUIER


Qué divertido. Acaba Lost, y venga; toda la blogosfera alterada. Reticencias, interpretaciones varias (con algún error llamativo, como creer que ¡todos estaban muertos desde el principio!), cabreos supinos, defensores a muerte, y todo, todo, por una serie que, aquí, siempre ha sido minoritaria. Menos mal que era una ficción “menor”.

http://www.youtube.com/v/zECDqruYbWw&hl=es_ES&fs=1&
             Diez bromas sobre los “losters” (me lo acabo de inventar)
Los “distantes”, que no, que no ha sido para tanto, que donde estén The Wire y Los Sopranos que se quite ; los incondicionales, en la misma rotundidad, obra maestra y punto pelota. Como siempre, como el contrario se crece, se le responde subiendo el tono subiendo… hasta verdaderas locuras. El Guionista Hastiado afirma que el final es reaccionario… ¡porque salen en una iglesia! Ahí me ha matado. ¿Quiere decir que el más allá es una preocupación derechista, antigua, anti-moderna?
Otro colega de bloguionistas, Chico Santamano, se ve indeciso y ambiguo, aunque le echa bastante gracia. Y se le cuela algo que quizá nos dé la clave.
Como Sherezade en “Las mil y una noches”, cada vez me lanzabas una nueva historia.”
Una nueva historia. Eso era lo fascinante. Unas historias raras, marcianas, y sin explicación clara. Qué demonios, sin explicación. Santamano lo compara con una mujer que te da largas. Pero, ¿que te da largas en qué? Quizá en eso tan adulto y maduro de “en qué acaba nuestra relación”. Esperen. ¿Pero las relaciones acaban alguna vez, quiero decir, las que duran? La vida no tiene finales, tiene un final. Sin explicación. 
Yo, desde ya, me mojo. Lost ha sido una de las series más originales, entretenidas, y profundas que ha dado la Historia de la Televisión. No comparo con ninguna. No atacaré a ninguna, para defender esta posición. Y parte de lo que afirman tanto Guionista Hastiado como Santamano y otros son argumentos comprensibles. Los respeto. No los comparto.

Me parece que las reacciones son, como mínimo, tan interesantes como la propia ficción que las producen, y apuntan, creo, a un cierto modo de consumir ficción muy patrio al que se le están saltando las costuras por varios frentes.
Uno es, claro, las ansias que tenemos algunos por otros géneros. En los anglosajones esto sería impensable porque ellos tienen a Bradbury, Dick, Tolkien, Ballard, Aldiss. Y tiene Doctor Who y Buffy, cazavampiros. Y Neil Gaiman. Y Alan Moore.

Nosotros tenemos a Galdós. Por partida doble. La “gran” serie de televisión es Fortunata y Jacinta. Eso es así, compadre. Nos pone la realidad.

Pero a los que hemos nacido ya más cerca de los ochenta, a los que leíamos Julio Verne o nos iniciamos con Stephen King y Asimov, esto nos sabe a poco. Nos hemos hecho adultos, y no hemos renunciado a los cómics. 
Otra vía de agua que afecta a este barco hasta ahora tan sólido que era el realismo español (¿castellano?) son los posmodernos. Los que lo son con militancia. Como Alvy Singer. Como la generación Nocilla. Como Andrés Ibañez. Gente que valora Lost con una lupa mucho más compleja. 
En el blog de Hernán Casciari, hay un entrada muy divertida sobre diferentes modelos de espectador de esta serie. ¿Qué pedimos de una historia? No lo sabemos. De verdad. Depende. De cada uno. Habrá estudios psicológicos y sociológicos, seguro. Pero no lo sabemos. Un guionista, yo mismo, dirá que son los obstáculos que se le ponen a un personaje en su camino hacia su objetivo. Sí. También.
Un crítico de cine del estilo de Cahier tal vez nos comente que una historia nos subyuga por el trasfondo, el “universo propio” que nos traslada un autor. Pues sí, también. Miren a Lynch.
Un tipo de espectador nos dirá que prefiere los personajes per se, si son creibles, fuertes, con matices. También. Nadie lo duda.
La ficción es muy jodida. En serio. Muy compleja. Por eso es tan complicado enseñar a escribirla. Una ficción son palabras, pero también son imágenes, y las imágenes… Ay, amigo, las imágenes van por su cuenta. Te abren la mente a otras realidades, que tienen que ver poco o nada con la razón.
¿Por qué Lost tenía las de perder desde un principio? ¿Por qué, en realidad, era imposible que contentara a todos? La ficción, ya digo, es muy jodida. Nos hemos acostumbrado a whodunnit, a esos finales que ya hacía Agatha Christie donde sólo al final nos contaban quién era el asesino. Y cómo había realizado su crimen. Y nosotros, pasan los años, y seguimos asumiendo este esquema, de la literatura de crímenes, de la literatura negra, después. Y hasta hoy. Miren CSI. Puede que no siempre atrapen al culpable, pero el espectador ve lo que ha sucedido. 
Para un contraste, lean Night Train, de Martin Amis. Sin respuestas. No es fácil mantener ese argumento que corre por ahí de que eso de la posmodernidad es el invento de unos “guays intelectualoides”.

No me extraña aquello que leí en una ocasión. Esa estructura es un modo de ver el mundo. Una filosofía, incluso. Nos prometen que el problema tiene solución. Si los autores quieren incluir una moral, el crimen será castigado. Si no, tampoco importa. El universo no se altera. Todo vuelve a la normalidad. Al menos, como espectadores, como lectores, sabemos qué ha pasado. Y como los autores y guionistas no son tontos, recurren al psicologismo que tantos réditos han dado desde el siglo XIX: y nos dan, incluso, hasta el por qué. Por qué el asesino es un asesino. Por qué. Así, si no atrapan, importa menos, no nos inquieta demasiado, puede que el mal no sea castigado pero es asequible, comprensible.

Abres y cierras. “Nunca siembres nada que no tenga su correspondiente pay-forward”, te dirán y diremos los guionistas. Bueno, no es que seamos muy originales, no crean. Esto no lo inventó McKee o Syd Field. Lo hizo Chéjov. O, al menos, fue el primero que le dio nombre. Pero miren lo que encuentro por aquí. A veces, un clavo es un clavo, una isla misteriosa es una isla llena de misterios, y nada más. Y nada menos.
Si abres, hay que cerrar. Si creas expectativas, tienes que contentarlas. No, esperen. Pero ¿qué expectativas? Estos esquemas parece que siguen un impulso, digamos, de tipo racional. Ves u oyes algo en el transcurso de una ficción. Te excita y tu lógica te dice “quiero saber más”. ¿De veras?
A lo mejor no. A lo mejor el final de Lost nos ha despertado de un impulso que no era, en verdad, nada racional. Nada adulto. Y ahora, ahora sí, reaccionamos como los adultos harían: distancia, desprecio, paternalismo. Venga ya. Esto no es lo que queríamos. No nos han aclarado todas las dudas.
¿Pero queríamos saber?
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6 comentarios

  1. A mí me ha decepcionado por muchas cosas, no puedes estar 6 temporadas poniendo al humo negro como un mounstro un ser superior etc etc y se lo cargan en 2 min después de una pelea sacada de Matrix Revolutions bajo la lluvia. Lock es el SR. Smith y Jack el Elegido (primero fue el candidato pero ya había ganado las elecciones…) en fin de la Isla no dicen nada para qué si sólo era el meollo de todo, ahora resulta que ni eran especiales ni nada sólo fueron escogidos pq estaban sólo, la bomba que explotó en la quinta temporada nadie se cuerda de ella y esto a bote pronto el otro día estuve pensando y me dije: me han tomado el pelo, me han explicado mil cosas y mal explicadas con gente contándola como en las novelas realistas de las que tanto huyes, además no es que el espectador no sepa nada es que ninguno de los personajes sabe nada, primero pensabas qlos otros sabían algo. eeeeeee. respuesta equivocada. Richard quizás que lleva 400 años (y no es una exageración sevillana) en la isla eeeeee de nuevo error, quizás, widmore eeeee Ben? eeeeeeeee ¿Jacob? ¿El humo negro llamado esaul o samuel según dicen que se les escapó a no se quien? ¿La madre de Jacob?(esto no es un insulto ni nada es que la madre de jacob a la que yo conocía como jefa de prensa de la casa blanca es quien convierte jacob emulando al señor de los anillos hablando en élfico. Lo siento pero no ahor adirán que todo es más profundo que no iba del destino que saquemos nuestras conclusiones y que todas pueden ser. Que si algo no cuadra como se puede viajar en el tiempo oye pues todo es posible para dieran un salto en algo qno hemos visto y lo hicieran posible, aaaaaaaayh si esq no me entero qla isla no debería estar hundida al principio de la 6 temporada pues sí porque el instante es ahora y todo ha pasado ya, eso no vale, al menos no para mí. De verdad era tan malo que se escapara el humo negro? pq iba a matar a la raza humana? eso decían, claro. No se lo siento pero hay algo peor que una explicación. no dar ninguna explicación argumentado que todo es posible y qesa es la esencia de perdidos. que la isla sólo era un símbolo de aislamiento qtodos los qmueren estaban equivocados que todos los que viven mueren por lo tanto estaban equivocados que al final aparece gente que nisiquiera estuvo en la isla y no parace gente como el señor eko que para no molestar a nadie por lo visto en todas las cristaleras parecian motivos de todas las religiones… no se reconozco que disfruté y me engancho esta serie en muchos capítulos e incluso en temporadas enteras pero no se merecía esos otros otros con su templo ni en general quitando el capítulo de Ben y el de Richard no se merecía esta temporada. Lo siento todo no vale y no es una reminiscencia de mi infancia donde necesitaba una explicación es que me han dado muchas explicaciones que hicieron que se perdiera gran parte de la esencia de la serie y al final lo dejan todo en el aíre con el comodín del viaje en el tiempo. Lo siento pero esperaba una temporada un final a la altura de esos dos primeros capítulos donde el avión se estrellaba. Esperemos que al menos sirva para que se hagan más series así.

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  2. Bueno, cada uno le pide a la ficción lo que quiere.

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  3. Por favor, haz los comentarios más “picados”, porque hablas de mil y una cosas, y va a ser complicado contestarte a cada una.

    En todo caso, te diré ¿es mejor no obtener respuestas o tenerlas?

    ¿No te parece ya muy trillada esa estructura donde al final se explica quién o qué es algo? ¿Por qué le pides más a Lost que a Lynch?

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  4. Un matiz: en las novelas realistas las cosas no se explican. No es lo que las define. Cuando algo se explica y no se muestra es simplemente un síntoma de mala ficción: en novelas realistas, fantásticas, de ciencia ficción, y de lo que quieras.

    El realismo bueno expone o muestra.

    Es posible que las prisas en los autores les hayan hecho caer en ese error de ponerlo en los diálogos: aunque tampoco sé cómo iban a poder explicarlo todo (tanto que os empeñáis, algunos) como no fuera a través de una ración de efectos especiales que tampoco creo que pudieran pagar ni, además, encajarían con el tono.

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  5. Los que eligen THE WIRE y LOS SOPRANO optan por una ficción realista donde sólo cabe la lógica. Esto no lo digo como un insulto porque me considero un lógico.

    LOST pedía la suspensión de la incredulidad. Se entra o no se entra en el juego. Lo cierto es que quienes se han dejado atrapar hasta el capítulo final han obviado los numeroso interrogantes y contradicciones de las temporadas pasadas.

    LOST es un sueño. Hay que entrar en suspensión. Si hubiera aparecido ROD SERLING diciendo que todo era posible, igual los lógicos lo hubieran aceptado.

    Respecto a considerar REACCIONARIO el final me parece excesivo. En Estados Unidos no hay una “lucha” entre la religión y la izquierda como muchos pretenden hacer creer que ocurre en España. Creo que LOST es una serie de corte panteísta; toma las referencias comunes de distintas religiones. LOST en sí mismo es una religión: de ahí las reacciones encontradas.

    Los LOSTIANOS DE PRO y LOS LOSTIANOS PROTESTANTES (podríamos llamarlo así).

    Por cierto: ¿Qué es el monolito de 2001?

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  6. Jajaja… ¡Exacto! El otro día me vino a la cabeza exactamente esa idea. Si no aceptamos Lost, ¡imagínate qué podemos hacer con 2001!

    Aunque, bueno, tal vez haya explicaciones más extendidas, debida a que el film de Kubrick tiene mucho tiempo ya.

    Yo creo que Lost ha tenido sus errores, sin duda. Pero también creo que no engañaba: a veces creemos que lo que dicen los personajes es lo mismo que dicen los autores. Pasa mucho también en literatura.

    No creo que, en ningún momento, los autores dijeran “esto” u “esto” es lo importante.

    Me gusta lo de ficción “pangeica”.

    Gracias por el post. ¡Pensaba que es que yo estaba loco y sólo yo veía ciertas cosas!

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